Florece, querida
Bellos, alegres y olorosos se muestran los geranios en mi balcón. Su fragancia sutil y amable me embriagan y conectan con la alegría de la primavera. Simplemente mirar sus diferentes colores son un regalo cada mañana y así embelesada con dicho éxtasis de colores....me removió una pequeña tristeza, al desviar la mirada sintiendo que todas las suculentas también estaban allí bellas a la vez que tímidas, tus flores tambien estaban allí, dignas de ser admiradas. Entre las flores no hay competencia, cada una es ella misma, vive plena en su propia esencia y forma. Ninguna quiere ser otra flor y conviven felices cada cual con lo que le tocó vivir. Una rosa no pretende ser una orquídea, un pequeña flor de jazmín,nos relaga su olor en las tardes noches y no se siente mal por no ser una majestuosa ortensia. ¡ Cuánto nos toca aprender de ellas! Las flores no gastan energía intentando ser una flor que no es, no se avergüenzan de ser lo que no les ha tocado, solo viven ...