Esta Noche.
Esta noche abriste la puerta de mis sueños y te colaste en mi cama. Tu cuerpo modeló mi silueta a la perfección y pude sentir el amor callado de tu piel. Dulcemente, apartaste mi pelo a un lado y tu cabeza se acomodó justo detrás de la mía. Entonces, pude sentir tu respiración, y tu aliento cálido erizó mi piel tu boca silenciosa se asomó a mi cuello y lo besó, a lo que contesté con un leve ronroneo. Tu mano buceó entre las mantas, y llegó hasta el final de mi camisón. Noté tus dedos subiendo por mis muslos, acariciándolos suavemente, hasta que con un apretón firme acercaste más todavía nuestros cuerpos y conseguiste despertarme del todo mientras esbocé un gemido. Me desprendí de tu dulce amarre, y descuidada me di la vuelta, entonces nuestros rostros se encontraron. El sol de aquella mañana me regaló la luz suficiente para alcanzar a ver tus ojos chispeantes y el brillo de tu sonrisa. Acertaste a decir un hola antes que nuestros labios ...